martes, 16 de septiembre de 2014

Shambala



Fragmentos Shambhala - Nicholas Roerich



"- Lama, he oído que algunos animales, ciervos, ardillas y chacales, se acercan a los lamas que meditan en las cuevas de los bosques de los Himalayas, y que los simios y monos a veces les traen su comida.

- Por mi parte, os pregunto, ¿qué es imposible? una cosa es evidente: que un ciervo no se acercaría a un ser humano en una ciudad, porque muy pocas veces se encuentran personas bien intencionadas en esos sitios atestados de gente. La humanidad no conoce la importanca y el efecto definido de los auras; no se dan cuenta de que no sólo los seres humanos, sino hasta los objetos, también poseen sus auras significativas y eficaces"

"- ¿Y creeis que deberían abolirse todas las armas y buques de guerra? es mejor que se los transforme en instrumentos de paz y de una enseñanza mas elevada. Me gustaría ver los grandes buqeues de guerra convertirse en escuelas viajeras de alta enseñanza. ¿es ello posible? durante mi viaje a la china, vi tantas armas y buqeues de guerra que pensé que si solo estas espantosas creaciones pudieran ser simbolos de una enseñanza elevada, antes que simbolos de matanzas, que tremendo influjo de energía cósmica para el mundo"

"Esta enseñanza de la kalachakra, esta utilizacion de la energía primaria ha sido llamada: enseñanza del fuego. El pueblo hindú sabe que el gran AGNI, aunque sea una esneñanza antigua, será la nueva enseñanza para el nuevo mundo. Debemos pensar en el futuro, y sabemos que en la enseñanza de la kalachakra yace todo el material que puede aplicarse para el mayor de los usos. "

"¿Acaso la cábala y shambhala no son parte de esta única enseñanza?"



Link imagen 

domingo, 14 de septiembre de 2014


de donde vengo hacia donde voy..

jueves, 11 de septiembre de 2014




Azul. El niño grande encuentra la piedra angular. Reconoce sencillez en la piedra de agua. Acaricia sus siete colores. Entiende el mundo inventado por lenguajes, creencias. Lo comprende. Escucha la montaña de silencio. Atónito el niño sonríe. Ve animales, cerdos, gallinas, campo verde, ruido, humo, aroma a cenizas, hormigas, raíces.
"Piedra de agua, fluye" insinúa en protopalabras arquetípicas "iea e aua ue". Le dice. Eres sombra helada en el instante del miedo. Un poco de fuego, sanará. Nadie te dañó le explica en lenguaje de caricias a la piedra de agua, trauma, auma...
Solo que no comprendías la vertiginosa realidad, la cataráta verborrágica de espantos figurados, reiterados.
El niño Vio-lencia. El niño escuchó-lencia. El niño Si-lencia, y cayó.
Atorose la garganta con fina hierba, pasto, atoro su garganta el niño con montañas de silencio. Corrió corrió y olvidó hasta un día al fin. Vació el estanque y el alma volvió. Vaciando se llena dijo el niño grande. La luna nueva enseña receptividades suspiró. Nació.
Rojo.

miércoles, 11 de junio de 2014

collage


¡Deja ya de ir a esos templos lúgubres, obscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi casa. Mi casa está en las montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo y ahí expreso mi amor por ti. Baruch de Spinoza.

lunes, 2 de junio de 2014


miércoles, 21 de mayo de 2014

Egonavego.

Navego en soledad
voy hacia el sur,
navego lagos y océanos,
navego recuerdos
animales marinos,
bellezas de flores,
cristales.

Nitidez en el frío,
delicadeza de la piel,
rojos violetas
asoman ventanas.

Navego en soledad,
surco mares vacíos de islas,
islas vacías de mares.

No veo el disco solar,
ni el me ve a mi,
sólo recuerdo
llama ondulante
en el monte celeste
del futuro pendular.

Útero.

Colibrí,
descubro el nectar,
Brota la herida de la flor,
amarilla.

Invitarte a la fiesta de mi alma
a danzar trae ventura.

jueves, 11 de abril de 2013

Tristeza del alma




Una nube iridiscente pileus sobre Etiopia
por Image Créditos & Copyright: Esther Havens(Light the World)


El circulo interior de la estrella de ocho puntas destila la angustia del pueblo, profundo y gris se sumerge en el corazón de la gran pirámide invertida. Desde lo alto se vierte el líquido obscuro de la muerte. No hay razón para observar como se drena en lo profundo de la húmeda tierra el licor de la destrucción de las almas. Sin embargo algunos osados, despiden los restos que viajan a la velocidad con la que el viento cruza los mares. 

No todo es gris. 

Aunado a la línea del horizonte, el sol delineado esbosa la fuerza con su amarillo de miles de años. El magma iridiscente florece en el Esta cardinal, como una flor otoñal, un mandala cristalino que asciende como una princesa a su altar. 

Reina hoy la princesa solar.

lunes, 1 de abril de 2013

pantera


Inspiras desde mas allá del cordón montañoso que une el encuentro,
el punto central del mandala es aquí y allí, ésta es la polaridad que hace girar al círculo.
Verás sonreír al ángel solar del amanecer y recordarás mi nombre, 
no las simples letras que lo componen sino mi sonido primordial.

viernes, 1 de febrero de 2013

tito


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Desperté a la madrugada



Vi el amanecer naciendo en las rendijas de mi vientre corazón. Asomando los sutiles dedos rojos, por las cisuras de mi caliz antiguo.
Calma la piel del jacarandá embelesado por el mandala purpúreo.
Evoqué la protección, la salud, la magia del druida.
Comí uvas blancas bajo la nieve de cristal del sol azul.
Con piedad besé los pies raíces del árbol mujer.
Supe entender que aun no era tarde. Que jamás beberíamos de la gota de esperanza, si nos quedábamos sumergidos en la materia.
Un amanecer azul que instigaba a sostener la mirada perpetua, ya no como una condena, sino como bendición.
Cautela e intriga, esperanza profunda, en espiral a las puertas del sol interior.
Caminar, danzar, despertar los elementos dormidos. Observar el detalle, la salpicada tundra de alamos infinitos que se nutre de la humedad del verano en los musgos de las mañanas de las piedras.

"Todo está vivo", replicaba mi corazón.

El velo caía lentamente desde la noche que parecía eterna. El verdadero rostro de las cosas, esperando ser revelado una vez más, rompía la matriz entre sollozos y espasmos de alegría.

“Todo está vivo…”, replicaba mi corazón, a los argumentos del ruido de las ciudades.

jueves, 18 de octubre de 2012

INKARRI

"Cuando el mundo se voltee, va a regresar Inkarrí y va a andar, como en las épocas antiguas... entonces todos los hombres vamos a encontrarnos..." Xuan Pablo Gonzalez - Suenhos Tupamaros

miércoles, 3 de octubre de 2012

Dolor.

Me desfiguro ante la ausencia. Una falla en la falla descompuso el motor que transfigura la esencia. ¿Se estancó? ¿Se mareó? ¿No durmió? Gritan los mares mi ausencia. La vida entera consigue lo que no desea hacer. En mi corazón solo pena. El silencio es amigo de la muerte y la muerte es testigo de mi dolor. Nace en mi la luna que muere. Es corto el tiempo que dura una luna para una vida de millón de años. Como un pequeño desentierro. Un latigazo en la mano del juez mentor. Diga, lo escucho. Silencio. No quiero escucharlo. Cállese de una buena vez, es hora que dictamine la hora en que ha de partir de la nave. Hoy la ausencia duerme. y usted sigue despierto. Despierte de ese despertar, porque es tarde allá afuera y los niños lloran de pena la tristeza del mundo. Solo ellos la lloran, los demás persiguen el fino hilo de la voluntad aplastada por los huracanes de acero y vino frió  Desayunense este pequeño dolor que les traigo, lo vestí de finas telas negras, para que luzca como realmente merece. Un dolor es un dolor al fin y al cabo arde en la piel, en el dedo meñique y pulgar. Silencio.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Torre al sol

Cada mañana al amanecer creaba una torre nueva. Una torre de nueve lunas. Una basta columna de fuego. Un río entre la Tierra y el cielo.

Sus manos se amalgamaban al sol de cristal grabado en su pecho, y besaba sus dedos uno por uno en silencio mientras repetía el ritmo sagrado.

Cada torre era un río luminoso que se vertía cuidadosamente en el vientre de la Tierra. Un halo de luz que surgiría durante cada primavera como un enigma en la belleza de las formas.

Una cascada se precipitaba desde la corona añil de la antigua reina e innumerables colores quitaban el velo a los viajeros sin destino. Éstos se bañaban en cristales vibrantes, sin saber que lo hacían. Comenzaban a ver detrás de las formas. A descubrir con sus manos lo impalpable. Esa fina harina que nutre a cada ser. Esa levadura milenaria que hace crecer a los árboles, las aves, los retoños, que da vida a los ríos, las montañas y los cielos.

Mil vientos dorados se acercaban desde las cuatro direcciones y se enredaban en espirales para adorar la creación. La reina madre se regocijaba en sus bendiciones.

Los dioses cuando descansan se sueñan a sí mismos. Sienten en su piel desde el movimiento de los océanos hasta las diminutas gotas de rocío que besan los labios de las orquídeas.





sábado, 8 de septiembre de 2012

narcisus.


miércoles, 5 de septiembre de 2012

niño semilla


Una mañana despertó al día. No había ni una sola señal a su alrededor. Nada le recordaba a nada. Se sentía como soñado por un Dios pero no había un Dios, solo vestigios.
Sentía un gran amor en el pecho,  y aun asi no veía a nadie con quien compartirlo.
Sentía varias semillas diseminadas por su fino cuerpo de cristal a punto de despertar. Moviéndose inquietamente jugando en la geometría sagrada de su cuerpo.
Por las noches miraba por la ventana de sus propios ojos el reflejo del espejo de agua, donde veía en ocasiones brillar una blanca luz que se repetía en el cielo cuando las aguas estaban calmas.

Un exterior inhóspito lo observaba e intentaba sacarlo de su eje en cada oportunidad.

El niño semilla al viento danzaba con sus delgados pies sumergidos en la tierra húmeda de miles de años.
Sus pequeños brazos de titere le recordaban la fragilidad al sentirse movilizado por las brisas y los colores. Cada gusto, cada sutil sensación lo deslizaba hasta las profundidades de si mismo. Aquel lugar donde ni una palabra rezonaba en el silencio.

- Cerrar los ojos y observarse adentro es mas fáil cuando afuera no hay un maremoto de códigos por descifrar... - Se dijo a sí mismo, mientras miraba con curiosidad un mar de seres desplazandose en el espacio sobre unos extraños monstruos.

Volvió a mirar hacia adentro y los durmió con una dulce canción de cuna que por alguna razón recordó de quién sabe cuando.

Al despertar pensó: - ¿Acaso ellos viven dentro mio?

Cuando cantó hizo que se durmieran en su propio silencio.. en su propio sueño.

Lo único que necesitaban aquellos seres era descanzar bajo la luna que duerme sobre el espejo de agua.
Así como duerme el sol al caer sobre la delgada línea que divide la tierra del cielo.
El sol muere cada noche y en su muerte renace en silencio bajo el manto de un cielo que le calma las heridas de su roja piel.
Ese regreso inesperado del sol de las mañanas fue marcandose a fuego como una señal para el corazón-reloj del niño semilla. Un primer recuerdo de su realidad. Cada día moriría en su pecho un dios para renacer en su  vientre en la mañana siguiente.

martes, 7 de agosto de 2012

Ansias.

Desmenuza sus uñas en finos hilos de plata que caen al vacío volviéndose polvo. La propia piel de la cavidad de su boca la destroza toda despertando aquel dolor que no calma. Sus pequeños dedos piden ser atados, y su tímida voz expira en el funeral de la garganta. Sin morir aún, la presentan a gritos: "He aquí la lengua, viva, ¡muerta en vida!". Ella se sacude hasta derramarse como un elefante caído del cielo en el crudo desierto del piso de la boca. Intenta ponerse de pie, y no logra soltar un solo impulso de vida. Ya muerta, recuerda la frialdad de estar viva en la boca de un hombre muerto que aprendió a hablar entre dientes, que jamás le permitió ver el sol del medio día entre migas de galletitas y el sabor de un dulce té de manzanilla, o tocar la punta de la nariz, como un niño, desesperado mirándose al espejo, llamando la atención del público, de sus padres, de sus hermanos. 
Las lenguas, las voces, todas, se reúnen y saben del fuego de los amantes, que difaman falsedades con las bocas de sus dueños abiertas de par en par, como dragones. Conocen las alegorías de los poetas, las abstracciones de los científicos, el llanto de los niños, la mordida súbita y nunca esperada de los ansiosos. 
Y aquí no logra terminarse ésta parodia de la vida cotidiana. Donde el miserable pasado del héroe, se renueva en el paladar, en la garganta, en la miserable sensación de muerte en los labios. Otra vez es lunes. Otra vez es mañana. Y ayer me duele, y hoy me duele, y mañana quizás también me falte algo.

venus


martes, 24 de julio de 2012

Reinventandome

Camino en la ciudad con la vista perdida en el horizonte interior, mis pasos resuenan en donde menos imagino y el silencio frío de las baldosas se adhiere a mis pies descalzos adornando mi pálido caminar. Se abrochan a mi cuerpo como semillas muertas de miedo las intensas ilusiones de los demás, que creía hundidas, semillas de cascaras gruesas que simulan desinterés y hablan de la desazòn de una tierra infértil que lo ha perdido todo. Cuando en tus manos reside aún la magia de la vida, y fluye el agua del río en tus venas, el que colorea tu piel, como un artista, como a un fantásma en primavera. Aún así te crees muerto, te creen muerto y tu les crees. Quizás sea tiempo de recobrar lo que has perdido, de desgastar la cascara inútil contra las paredes inhertes de tu ciudad dormida. Este basto reino del que te han enmancipado convenciendote a seguir durmiendo anhela tu presencia. Has nacido del barro cual semilla del árbol y tu antigua madre es tu madre verdadera. Bendito sea con ella, el agua, el fuego y el aire, reinventandote.

miércoles, 20 de junio de 2012

señor



Dancé en el limbo de los capullos desolados en la prematura tarde gris de mi existencia. Miraba por la ventana el triste paisaje terrestre, y desconsolado seguía danzando sin saberlo, no había rumbo. Estaba cegado. Tres ángeles habían sucumbido al silencio. Por la caída, la tristeza, la amputada sensación fantasma. Esa realidad que nos traga sin previo aviso me deboró la piel.
Supe que del gran dolor deviene alivio. De la crisis las hermosas criaturas. Cada uno al nacer es nuevo. Te deseo la inquietud. Me atrevo a advertirte que crecerán los lirios blancos que darán valor a tu suerte. La triste tarde gris ya ha decantado cual fina tierra fertil en las orillas del Nilo. Del silencio, la canción. Hoy la tarde me despierta otra vez frente a la ventana, algo ha cambiado. Ya puedo mirar hacia adentro y advierto el cáliz, el templo. Nada de lo que sucedió fue en vano. Vuelve a mi todo lo que creía perdido. Los trés ángeles renacieron y trajeron con ellos un ejército.

martes, 15 de mayo de 2012

Ciudades nuevas

Es el viento dulce el que hace girar a la flor marchita en espiral, hasta caer. Ésa que hábilmente desparrama sus semillas múltiples en la inmensidad del lecho fértil. Disimuladas crecen las pequeñas, estallan de vigor, les llama la tierra, la vida y el sol.
Me pregunto dónde crecerán las margaritas, que entre adoquines piensan en volver, con cada nacimiento, consciente del aire viciado, esperanzadas de transformarlo en cristales suaves. También me pregunto dónde se posarán las aves, que al amanecer regaron las densas ciudades de esperanzas y cantos, día tras día.
Serán un viejo recuerdo las ciudades cuando llegue el ocaso. Quizás algunos todavía las recuerden con alegría, mientras otros tan sólo recordarán sus imperfecciones.
El agua lavará nuestra ropa sucia. Y el viento dulce secará la piel blanca de los que renacerán en plena madrugada viendo al sol rojo nacer en los párpados claros del niño y del pez.

Y nuevamente, érase una vez.

martes, 8 de mayo de 2012

Alceavepez

De la bifurcación de sus astas surgían infinitas descendencias. Desencarnaban en más y más dualidad. Un asta en dos, dos en cuatro, geométricamente, en proporción áurea.
Ramas enteras como árboles caían desde la altura de su cráneo frontal. Cascadas de luz fósil. Antigua y nueva. Caían y se erguían en un vals estático, que recordaba el movimiento petrificado de los días férreos. La fosforescencia de sus ojos emergía cual vertiente de la montaña. Lágrima pronta escurridiza entre los párpados secos, humedecidos hoy por la floración primaveral. Intacta. Una mirada de profundidad insondable, perenne.
Atosigadas pestañas recorrían el diamante del ojo contorneándolo como un nido. Un abrazo reminiscente al brillo, que recuerda el olvido pronto de las batallas sucesivas. Que abona los suelos de tortugas gigantes dormidas, inmersas en la tempestad de un invierno desesperante.
Cabellera enredada cual manto de protección, cubría su piel de espesor e intensa resistencia. Del color del fuego, el brasero, la madera seca, el polvo, las manos ancianas surcadas por ríos de miel roja, caían sobre su pecho, escudo del tiempo, los cabellos rizados de un color memorable. Vestían a la bestia de mágico ropaje, criatura de los cielos, los vientos y los mares. Sus piernas, dos columnas desnudas. Pezuñas de un color oscuro clavadas como dagas en el desierto, daban sostén al mundo en lo alto. Su vientre era del mar más profundo. Se difuminaba la cabellera en varias gamas hasta llegar al color celeste acuoso que pintaba a las pequeñas escamas encorazadas de un tornasolado indescriptible. La delicadeza de un ángel, de una mujer. Sobre si misma giraba su flexible cola de pez, danzando en el silencio de un mar suspendido en el aire. La única aleta final circunscribía la esfera del cuerpo etéreo. Créanme. Yo vi a aquel ser en las entrañas de mis sueños. Una sirena con cuerpo de alce y mente de ave. Un alce como un pez. Un nuevo dios de la tierra, el mar y el cielo.

Imagen: Boceto de un sueño.

Anexo: "el caprialce, dicese de el que con su parte delantera avanza hacia el tiempo, hacia la conquista de los montes, y que con su parte de pez trae consigo el recuerdo de sus origenes, origen acuoso comun a todos los seres de la tierra. sabio el caprialce que avanza y a su vez recuerda"  Corina Sanucci 


miércoles, 2 de mayo de 2012

Aûm


Del vientre que se volvió intensa marea, naufragio de los navíos, nació el archipiélago que hoy lleva su nombre.

Del medio del pecho, subiendo a la cumbre del esternón, el canto de un lobo ancestral que despertó rugiendo del silencio, deslizandose por las laderas de un abdomen profundo y sombrío se forjó en la piel de la flor salvaje que en la penumbra de una selva primitiva dio vida a los niños semillas que alaban a las diosas danzantes del amanecer.

Cómo un súbito despertar en la madrugada de los días, el rugido del antiguo ser, desgranó las nubes más oscuras que dominaron por eónes a los que se creían desdichados. Se cayeron los cielos en estruendos. Tronaban al caer cristales infinitos atravesando la tierra transparente. Silencio, estruendo y silencio.

Danzaron entre gamas de colores arcoiradas los niños semillas, hidratándose en la lluvia de cristales puros. Exhalaban raices blancas por las finas puntas de los dedos de los pies. Entre canciones lucidas las raíces drenaban en la oscura tierra fértil, aferrándose a pequeñas rocas y sutiles porosidades, un entretejido infinito, construyendo el mandala fractal diurno, nocturno, de esperanzas, lunas, soles, aromas, flores, que subyacen la piel de los amantes.

De los labios que semejaban la belleza de la tierra prometida se deslizaron los vientos, dándole forma a las más maravillosas sonrisas que se hayan pintado jamás en los albores de los tiempos. Se estremecieron así los amantes, que al ver tales sonrisas querían morir entre las húmedas comisuras, sucumbir en los limites de los labios delineados de magia antigua, sosteniéndose de las cornizas, cayendo en los laberintos infinitos de la piel roja como el sol derramado de los días nuevos.

Diminutas primaveras de mil sueños, endulzan los días fríos. Un mayo sin tiempo me desvela.

Aûm.


Artista: Moebius

jueves, 19 de abril de 2012

A luz


Gracias Luz.
Por ayudarme,
a estar cerca 
de la Tierra.

sábado, 7 de abril de 2012

Al tirano que habita en mi, en ti. En todos.


Quiero en el amor, no me obligues a amar.
No me obligues a seguirte como siguen las bestias a quien les da de comer.
No me des la comida en la boca como a un ave, sin enseñarme también a volar.
Sin empujarme del nido, como con descuido.
No me retengas en tus cálidos estanques.
Ya no quiero beber el agua estancada.

Que te descuides de mi para que crezca.
Que mires hacia un lado cuando salga corriendo a atrapar la mariposa.
Se que te preocupa que me caiga.
Pero quizás la caída me haga mas fuerte.

Dejame romperme en pedazos. Yo juntaré mis partes.

Me abrazas como a un niño caído del árbol, del nido, de la luna.
Como a un pez fuera del agua. Tienes miedo que me rompa.
Por eso me proteges. Pero te has vuelto un tirano.
Un rey inútil, que solo se atrapó en su propio reino.
Cuantas murallas. Así ya no llegaras tan lejos.

¡No estoy débil! - La voz de un pueblo viejo, protegido por un rey.
Algo en ti muere precoz hoy - Los hijos del pueblo.
¡No estoy débil! - Mientras se pierde en el tiempo el pueblo viejo.
Ya eres nuevo. - Los hijos.
Gracias. - Los hijos de los hijos.

Haremos una fiesta, y todos estaremos invitado. Aunque seamos uno. Los invito a pasar. Y almorzaremos nuestras propias muertes. Y desayunaremos de la luz de la mañana. El almíbar lucido, de la conciencia que crece en nuestros días.

En circulo infinito, mientras el dragón de agua y fuego, se muerda la cola y se alimente de si mismo, estaremos a salvo.

Cuanta inmensidad en tu silencio.. mi silencio.

Silencio.

Esperanza


Dama clara de la simpleza de la vida. A ti me dirijo, porque me he enfrentado a tu espejo y no he dejado de verme a mi mismo desnudo en tu mirada. Un espejo profundo y claro. Como el mar mas antiguo. De ti se desprende la realidad como en huracanes. Y yo que he aprendido a danzar bajo la lluvia desde el nacimiento, no logro entender para que los creas. Para que te destruyes todo el tiempo.
Y a la vez no se mas que imitarte, y no logro salirme de lo que me enseñas. He aprendido a danzar, pero ahora, no hago mas que reflejar los huracanados vientos que emites, con ese pulso que parece de calma, pero que trae caos en su vientre.

Me has enseñado a morir lentamente. y de a poco recuerdo lo más esencial del mensaje de muerte. La vida.
No es simple salir bailando en medio de este camino de mil muertes, sin derramar una lagrima. En medio de tanto río gris. Las aves, ya no cantan en las mañanas de mi tierra. Sin embargo, han de volver a cantar. Pues aún no es tarde. La vida siempre sale adelante. Y lo veo cada vez, luego del otoño, luego del atardecer. Luego del dolor en el pecho.

Esto no es un mensaje de esperanza. Es esperanza.