martes, 24 de julio de 2012

Reinventandome

Camino en la ciudad con la vista perdida en el horizonte interior, mis pasos resuenan en donde menos imagino y el silencio frío de las baldosas se adhiere a mis pies descalzos adornando mi pálido caminar. Se abrochan a mi cuerpo como semillas muertas de miedo las intensas ilusiones de los demás, que creía hundidas, semillas de cascaras gruesas que simulan desinterés y hablan de la desazòn de una tierra infértil que lo ha perdido todo. Cuando en tus manos reside aún la magia de la vida, y fluye el agua del río en tus venas, el que colorea tu piel, como un artista, como a un fantásma en primavera. Aún así te crees muerto, te creen muerto y tu les crees. Quizás sea tiempo de recobrar lo que has perdido, de desgastar la cascara inútil contra las paredes inhertes de tu ciudad dormida. Este basto reino del que te han enmancipado convenciendote a seguir durmiendo anhela tu presencia. Has nacido del barro cual semilla del árbol y tu antigua madre es tu madre verdadera. Bendito sea con ella, el agua, el fuego y el aire, reinventandote.

miércoles, 20 de junio de 2012

señor



Dancé en el limbo de los capullos desolados en la prematura tarde gris de mi existencia. Miraba por la ventana el triste paisaje terrestre, y desconsolado seguía danzando sin saberlo, no había rumbo. Estaba cegado. Tres ángeles habían sucumbido al silencio. Por la caída, la tristeza, la amputada sensación fantasma. Esa realidad que nos traga sin previo aviso me deboró la piel.
Supe que del gran dolor deviene alivio. De la crisis las hermosas criaturas. Cada uno al nacer es nuevo. Te deseo la inquietud. Me atrevo a advertirte que crecerán los lirios blancos que darán valor a tu suerte. La triste tarde gris ya ha decantado cual fina tierra fertil en las orillas del Nilo. Del silencio, la canción. Hoy la tarde me despierta otra vez frente a la ventana, algo ha cambiado. Ya puedo mirar hacia adentro y advierto el cáliz, el templo. Nada de lo que sucedió fue en vano. Vuelve a mi todo lo que creía perdido. Los trés ángeles renacieron y trajeron con ellos un ejército.

martes, 15 de mayo de 2012

Ciudades nuevas

Es el viento dulce el que hace girar a la flor marchita en espiral, hasta caer. Ésa que hábilmente desparrama sus semillas múltiples en la inmensidad del lecho fértil. Disimuladas crecen las pequeñas, estallan de vigor, les llama la tierra, la vida y el sol.
Me pregunto dónde crecerán las margaritas, que entre adoquines piensan en volver, con cada nacimiento, consciente del aire viciado, esperanzadas de transformarlo en cristales suaves. También me pregunto dónde se posarán las aves, que al amanecer regaron las densas ciudades de esperanzas y cantos, día tras día.
Serán un viejo recuerdo las ciudades cuando llegue el ocaso. Quizás algunos todavía las recuerden con alegría, mientras otros tan sólo recordarán sus imperfecciones.
El agua lavará nuestra ropa sucia. Y el viento dulce secará la piel blanca de los que renacerán en plena madrugada viendo al sol rojo nacer en los párpados claros del niño y del pez.

Y nuevamente, érase una vez.

martes, 8 de mayo de 2012

Alceavepez

De la bifurcación de sus astas surgían infinitas descendencias. Desencarnaban en más y más dualidad. Un asta en dos, dos en cuatro, geométricamente, en proporción áurea.
Ramas enteras como árboles caían desde la altura de su cráneo frontal. Cascadas de luz fósil. Antigua y nueva. Caían y se erguían en un vals estático, que recordaba el movimiento petrificado de los días férreos. La fosforescencia de sus ojos emergía cual vertiente de la montaña. Lágrima pronta escurridiza entre los párpados secos, humedecidos hoy por la floración primaveral. Intacta. Una mirada de profundidad insondable, perenne.
Atosigadas pestañas recorrían el diamante del ojo contorneándolo como un nido. Un abrazo reminiscente al brillo, que recuerda el olvido pronto de las batallas sucesivas. Que abona los suelos de tortugas gigantes dormidas, inmersas en la tempestad de un invierno desesperante.
Cabellera enredada cual manto de protección, cubría su piel de espesor e intensa resistencia. Del color del fuego, el brasero, la madera seca, el polvo, las manos ancianas surcadas por ríos de miel roja, caían sobre su pecho, escudo del tiempo, los cabellos rizados de un color memorable. Vestían a la bestia de mágico ropaje, criatura de los cielos, los vientos y los mares. Sus piernas, dos columnas desnudas. Pezuñas de un color oscuro clavadas como dagas en el desierto, daban sostén al mundo en lo alto. Su vientre era del mar más profundo. Se difuminaba la cabellera en varias gamas hasta llegar al color celeste acuoso que pintaba a las pequeñas escamas encorazadas de un tornasolado indescriptible. La delicadeza de un ángel, de una mujer. Sobre si misma giraba su flexible cola de pez, danzando en el silencio de un mar suspendido en el aire. La única aleta final circunscribía la esfera del cuerpo etéreo. Créanme. Yo vi a aquel ser en las entrañas de mis sueños. Una sirena con cuerpo de alce y mente de ave. Un alce como un pez. Un nuevo dios de la tierra, el mar y el cielo.

Imagen: Boceto de un sueño.

Anexo: "el caprialce, dicese de el que con su parte delantera avanza hacia el tiempo, hacia la conquista de los montes, y que con su parte de pez trae consigo el recuerdo de sus origenes, origen acuoso comun a todos los seres de la tierra. sabio el caprialce que avanza y a su vez recuerda"  Corina Sanucci 


miércoles, 2 de mayo de 2012

Aûm


Del vientre que se volvió intensa marea, naufragio de los navíos, nació el archipiélago que hoy lleva su nombre.

Del medio del pecho, subiendo a la cumbre del esternón, el canto de un lobo ancestral que despertó rugiendo del silencio, deslizandose por las laderas de un abdomen profundo y sombrío se forjó en la piel de la flor salvaje que en la penumbra de una selva primitiva dio vida a los niños semillas que alaban a las diosas danzantes del amanecer.

Cómo un súbito despertar en la madrugada de los días, el rugido del antiguo ser, desgranó las nubes más oscuras que dominaron por eónes a los que se creían desdichados. Se cayeron los cielos en estruendos. Tronaban al caer cristales infinitos atravesando la tierra transparente. Silencio, estruendo y silencio.

Danzaron entre gamas de colores arcoiradas los niños semillas, hidratándose en la lluvia de cristales puros. Exhalaban raices blancas por las finas puntas de los dedos de los pies. Entre canciones lucidas las raíces drenaban en la oscura tierra fértil, aferrándose a pequeñas rocas y sutiles porosidades, un entretejido infinito, construyendo el mandala fractal diurno, nocturno, de esperanzas, lunas, soles, aromas, flores, que subyacen la piel de los amantes.

De los labios que semejaban la belleza de la tierra prometida se deslizaron los vientos, dándole forma a las más maravillosas sonrisas que se hayan pintado jamás en los albores de los tiempos. Se estremecieron así los amantes, que al ver tales sonrisas querían morir entre las húmedas comisuras, sucumbir en los limites de los labios delineados de magia antigua, sosteniéndose de las cornizas, cayendo en los laberintos infinitos de la piel roja como el sol derramado de los días nuevos.

Diminutas primaveras de mil sueños, endulzan los días fríos. Un mayo sin tiempo me desvela.

Aûm.


Artista: Moebius

jueves, 19 de abril de 2012

A luz


Gracias Luz.
Por ayudarme,
a estar cerca 
de la Tierra.

sábado, 7 de abril de 2012

Al tirano que habita en mi, en ti. En todos.


Quiero en el amor, no me obligues a amar.
No me obligues a seguirte como siguen las bestias a quien les da de comer.
No me des la comida en la boca como a un ave, sin enseñarme también a volar.
Sin empujarme del nido, como con descuido.
No me retengas en tus cálidos estanques.
Ya no quiero beber el agua estancada.

Que te descuides de mi para que crezca.
Que mires hacia un lado cuando salga corriendo a atrapar la mariposa.
Se que te preocupa que me caiga.
Pero quizás la caída me haga mas fuerte.

Dejame romperme en pedazos. Yo juntaré mis partes.

Me abrazas como a un niño caído del árbol, del nido, de la luna.
Como a un pez fuera del agua. Tienes miedo que me rompa.
Por eso me proteges. Pero te has vuelto un tirano.
Un rey inútil, que solo se atrapó en su propio reino.
Cuantas murallas. Así ya no llegaras tan lejos.

¡No estoy débil! - La voz de un pueblo viejo, protegido por un rey.
Algo en ti muere precoz hoy - Los hijos del pueblo.
¡No estoy débil! - Mientras se pierde en el tiempo el pueblo viejo.
Ya eres nuevo. - Los hijos.
Gracias. - Los hijos de los hijos.

Haremos una fiesta, y todos estaremos invitado. Aunque seamos uno. Los invito a pasar. Y almorzaremos nuestras propias muertes. Y desayunaremos de la luz de la mañana. El almíbar lucido, de la conciencia que crece en nuestros días.

En circulo infinito, mientras el dragón de agua y fuego, se muerda la cola y se alimente de si mismo, estaremos a salvo.

Cuanta inmensidad en tu silencio.. mi silencio.

Silencio.

Esperanza


Dama clara de la simpleza de la vida. A ti me dirijo, porque me he enfrentado a tu espejo y no he dejado de verme a mi mismo desnudo en tu mirada. Un espejo profundo y claro. Como el mar mas antiguo. De ti se desprende la realidad como en huracanes. Y yo que he aprendido a danzar bajo la lluvia desde el nacimiento, no logro entender para que los creas. Para que te destruyes todo el tiempo.
Y a la vez no se mas que imitarte, y no logro salirme de lo que me enseñas. He aprendido a danzar, pero ahora, no hago mas que reflejar los huracanados vientos que emites, con ese pulso que parece de calma, pero que trae caos en su vientre.

Me has enseñado a morir lentamente. y de a poco recuerdo lo más esencial del mensaje de muerte. La vida.
No es simple salir bailando en medio de este camino de mil muertes, sin derramar una lagrima. En medio de tanto río gris. Las aves, ya no cantan en las mañanas de mi tierra. Sin embargo, han de volver a cantar. Pues aún no es tarde. La vida siempre sale adelante. Y lo veo cada vez, luego del otoño, luego del atardecer. Luego del dolor en el pecho.

Esto no es un mensaje de esperanza. Es esperanza.


jueves, 5 de abril de 2012

negro-perro




El perro negro mordió mi mano. Un agujero del tamaño de un sol mediano nació en mi piel.
Una puerta se abrió.

Se desvanecieron antiguos sueños.

Los miedos, fueron sepultados, y tres días después subiran a los cielos. Les creceran alas como a las gaviotas. Que besan las aguas del mar.

Y en su barca de madera de roble dorado, el perro negro me guió al mundo inferior.

Allí me encontré con un león. Me convertí en polvo mientras el moría en mis manos.
Pensamos que moríamos juntos. Pero en realidad estabamos renaciendo.

Al abrir la ventana un rio color azul colmó tu casa de luces nuevas. Que disfrutes de la sensación de que este río se lleva todo lo que debía llevarse. Que puedas nadar y sentir ese río tu hogar.

Como un pez en el agua. Te sientes. Te vives. Disfrutas tu piel. Porque no hay distancia entre vos y tu cuerpo. Porque se han sanado cada uno de los instantes insanos, impuros, que la vida puso en tus manos para que repararas una vez. Eres un mago, que está sanando el tejido añejo, heredado de los hijos de nadie.. que hoy ya tienen madre y padre.
Un artesano que crea en silencio, destruye en silencio, y vuelve a crear.

Gracias por ser.

martes, 3 de abril de 2012

fin del ocultismo


terra nunc succubuit ad luz
Ahora la tierra sucumbe de luz.

viernes, 30 de marzo de 2012

Seres.


Sospecho con alto grado de certeza que algunos seres en su simpleza, un ave, un insecto, un pez. Tendrían la habilidad innata de disfrutar su naturaleza sin una sola duda. Pues, no se andan preguntando:

¿Seré un pez? - Una sardina.
¿A caso soy un ave? - Un gorrión.
Quizás sea una alucinación, pero no me siento tan insecto - Una vaquita de San Antonio (Mariquita)

En fin, mi sospecha es mas una certeza que una posibilidad entre tantas.

Ayer vi al ave, mirando al amanecer.
- ¿Cuántas veces lo hago sin preguntarme quien soy? En silencio como la paloma que en soledad (relativa), hace equilibrio en el cableado, y no desespera. Impávida.

Ayer vi al pez, sonriendole al rio, mientras éste rosaba su rostro.
- ¿Cuántas veces disfruto la voz del viento rosarme las mejillas, como un milagro? En silencio, como nadando sin más, sin preguntas en el rio de la vida, que le dio la posibilidad de ser. Agradecido, come el alimento que consigue. De vez en cuando cae preso de algun pescador, otras veces se siente intoxicado por que el río está cerca de una gran ciudad. Pero no hace nunca una protesta.

Ayer vi al insecto, cantando.
- ¿Será que al menos en silencio podría mi corazón asemejarse a la simpleza magica de las animas que habitan esos corazónes?

CRI ..CRI.. CRI.

Sabemos que están ahi, que estamos aquí. Como cuerpos, tripulados por luces o que se yo, que sea lo que nos da vida.

Pero recuerda. Hasta detrás de un árbol muerto hay sonrisas.


Soy una hormiga,
hago lo que hacen las hormigas,
como lo que comen las hormigas, 
duermo como duermen las hormigas,
amo como aman las hormigas.
Soy una hormiga.
¿Soy una hormiga?
- a criterio salirse de la tribu.

Nacer Payaso.


No fue para mi una elección ser payaso. ¡Nunca!Cuando me desperté a los sentidos, ya reconocía esa gracia estúpida en mis labios coloridos.
Es tan triste a veces reconocer lo que uno es. Es tan dificil entenderse a uno mismo con esa nariz ¡de payaso!, ese tumor ridiculo que me averguenza.. aaaahh!!!

Ridiculo ridiculo ridiculo.. (murmua)

Sin embargo necesito aceptar mi realidad. Debo tomar el remedio adecuado para achicar mi nariz o al menos disolver ese ego invertebrado que me nace entre miedos de algodon humedo y podrido.

Cansado de ese ir y venir. De no entender nada, simplemente porque los payasos no entendemos nada.

Peroooo! Silencioooo! Yo no soy un payaaaaso. Aunque tenga esta fruta inmadura colgando de mi rostro. Aunque nadie se anime a decir que "no soy un payaso". Yo lo diré y en voz alta desgarraré mi garganta, de ser necesario, para que se caiga de una vez, la maldición.

Las lagrimas ya no serán parte de mi. No puedo vivir sumergido en lagrimas. Son silenciosas, aburridas, y ni si quiera se acuerdan de mi al caer.

No es sencillo ser un payaso, que cree que no es un payaso. Es un laberinto sin salida. Una caja sin fondo.. Un bonete en una fiesta trajes negros y corbatas.

Meter la cabeza bajo tierra eso quiero, que me fermente la nariz y asi quizas al menos se deshinche mi inmadura sensación de no aceptarme tan payaso. ¡Taaan payaso!. ¡Tan payaso como soy!

Y creceran serpentinas de colores de ese cúmulo aterciopelado que antes era mi manzana, digo.. mi nariz de payaso.

Ay ¿cuanto amor puede tener esa madre?, esa tierra llena de sol vertido en sus venas de miles de años, ese calor antiguo, corazón desvelado en los días que comienza a amanecer.

Cuanto amor puedes tener? Que eres capaz de entenderme tal cual soy, sin disfraz. Sin el maquillaje palido que me despierta aun mas tristeza. Sin mirar si mis ojos desprenden color o son un mar de grises ácidos. Devorame con tu amor que tiene dientes y garras. Así me sentiré prisionero de tu vientre, pero en silencio lo besaré y jamas sentirás mi ira. Que se transformará en canciones de viento, acariciando a la luna que crece y cuelga de tu pecho. Tierra fertil, cristalina. De polvillo a los ojos. De color del alcanfor.



Luz no comprende. ¿Payaso?
- Yo no veo tu nariz. ¡Alucinás!

martes, 27 de marzo de 2012

mis luces. mis sombras



jueves, 1 de marzo de 2012

Dragones que nacen



Dragones emergen a la superficie como flores salvajes, entre las bocas de la tierra que perforan sus pieles acorazadas para darles libertad.

Ya es tiempo de recordarnos. De encordarnos. Sintonizar nuestro ancestral envoltorio, con el contenido que le pertenece. La vasija pide a gritos su contenido primordial.

Se enhebra en la piel del prehistórico ser un arcoiris.
Sin prisa codifica la canción de aquel piano subterráneo que parecía dormido, trayendola a la luz como un nacimiento.

Dejate llevar por el rio de luz que surca la inmensidad de tu piel. Entre cada uno de tus átomos se gesta algo nuevo. Es la inmensidad que habias olvidado. En expansión. Tu corazón sabe de esto desde hace tiempo.

Un tiempo atrás fue un desierto. Una pausa que antecede la vida. Hoy una selva está creandose. Y cada uno tiene un lugar ahi. De este fractal formamos parte todos. Estamos co-creando realidad. Y este es el primero de nuestros pasos.

Mañana que es hoy. No habrá distancia. El ser espejos es la fuente natural, nuestro mayor recurso. Para poder cruzar al otro lado. Estamos eligiendo. Es momento de escucharnos.

martes, 28 de febrero de 2012

Sorata


No tenía sentido escribir entre tanta vivencia. Los cuentos no son escritos mientras suceden. Sin embargo, en medio del cuento me animo a relatarles un poco de aquel lugar.
Sorata se llamaba, un valle como ningún otro en medio de la patria boliviana. Parecía un poco de fantasía y otro poco de realidad. Un poblado calmo, como marcado a fuego por una antigua guerra que los dejó en silencio. Casi todo el altiplano tenía un poco de esto, pero por acá había algo más, algo así como un secreto. En medio de un valle, custodiado por cerros verdes resplandecientes, nuestro corazón descanzaba como protegido por un castillo. El silencio se podía mirar a través de los ojos de los niños al pasar, o en esos ojos de los que vendían sus frutos en el mercado, en la gente al caminar. Una calma que al mismo tiempo podía guardar dentro un huracan.
Atraidos por una música desconocida danzábamos sin mover los pies. Nuestro corazón, colorido por tanta gama de verdes, estaba profundamente hundido en un espejo lleno de realidad. Ahí dentro se hayaba "el secreto" un tesoro el cual muchos viajeros han tenido bajo sus narices y no han sabido que hacer con él. Generalmente en las historias de tesoros, hay muchas cosas que nos impiden llegar a él. Mientras, acá el tesoro, en este dorado, estaba frente a nosotros como una ilusión a la vez tan real.

¿Quién se atreve a caminar descalzos entre el umbral que nosotros mismos creamos? Si, ese portal está protegido por una energía que pareciera imposible de atravesar. Una mano me empuja y la otra me detiene. Como en medio de una indesición, la voluntad es la unica dueña del camino. Dar el salto como lo hace la oruga al convertirse en mariposa dejando su viejo cuerpo atrás, era lo que necesitaba. Como una muerte pequela que luego abonaría el suelo, ese sueño propio. Como un sol que está vivo, pero que muere a cada instante en el bondadoso acto de dar. Sin miedo es la receta mágica para acceder al conocimiento conciente del tesoro. Sin miedo y sin mirar atrás,como un hombre nuevo naciendo entre las piedras, la antigua tierra de la razón, dejada atrás,desgastada por mil hilos infinitos de agua de vertiente del corazón que marcan con su huella al pasar, creando un sinfin de dibujos.

Este es el secreto. Una nueva mente los espera, a ustedes caminantes del alba. Los que sueñan con el amor entretejido entre los hombres. Una raza ala que se le caeràn todas las cáscaras, porque llegó la hora de sanar. Y si no sano hoy, el mañana parecerá eterno. Y si no escucho a su voz, tampoco escucharán la mia cuando caiga otra vez.


martes, 21 de febrero de 2012

mañana inolvidable


Y en aquel amanecer le vi las costillas a un dios que paso volando cerca. Era una mañana diferente. Esta vez era diferente. Los colores tenían algo. Algo así, algo blanco, como si cantaran, o riesen, eso era, una quietud que se mueve a lo lejos, y se siente cerca.
Sí, esa mañana no me despertó una jauría de perros, ni los gritos de alguien danzando desesperado a la magia que se agotó en las ciudades..
Me despertó luz, jugando y mirándome a los ojos, me desperto un destello en su mirada, que parecía un pez.
Me despertó una nube de pájaros contra mi ventana. Que estaba abierta.
Y no solo me despertaron, también me prepararon el desayuno, entre sonidos tan diminutos, uno tras otro, como un concierto de pequeños ángeles alegres, me fueron convenciendo que esa mañana era diferente.
Hasta me pusieron las medias sin dejar que yo dijera una sola palabra..
Que mañana, por favor. No se que fue lo que pasó esa mañana.
En tanto más golondrinas, palomas y otros seres alados volaban girando en el vientre de ese enorme dios que asomaba la barriga.
Un viento fresco entraba por los poros de mi piel y el gesto del dios voluptuoso entre nubes desgranadas, parecía decirme algo.
Quizás algún día entienda lo que esa mañana inolvidable sentí, entre sonidos y colores,como una invitación, como una proeza.
No estaba soñando.

sábado, 18 de febrero de 2012

el ejercito de golondrinas



Un ejercito de golondrinas, dibujan un mandala vivo que veo desde la ventana, eso lo dice todo. Libertad.

Pero por lo pronto soy un preso con las puertas abiertas, de nuevo. Que calidad la de vivir con alas en una jaula donde no puedo abatirlas contra el infinito. Se desgarrarían las mañanas de mis días de ser yo mismo aquí donde nadie ha tomado la decisión. Sí, un león en medio del corral, es un poco "anormal" en estos lados del mundo.

Quizás sea que debemos seguir disfrazados. Para no asustarnos. Para no asustar.

Pero en fin que ganas de romper el silencio con una caricia llena de plumas, y besos. Con un abrazo con sabor a durazno. Y con los dedos chorreando el almibar que se haya detrás de las cascaras que luchan por seguir amarradas a los órganos de esos serés tan llenos de sabor.

Sea el banquete de la luz, hoy mismo. Y muerdas el fruto que tengas que despertar de su sueño que parecía eterno. Es hora de cambiar la historia de este cuento de hadas.

Mar espeso sonrisas robustas


Un par de nubes baradas en el cielo espeso, como dos barcos que nunca llegarán a destino.
Esa forma que tardó tanto en disolverse, a los ojos de ciertos seres solo fueron segundos. Y el tiempo mientras tanto se hacía polvo y nubes de algodón en sus popas, en sus proas. Pobres sus maderas astilladas, entre el silencio de la espesa mar, un silencio de humedad y de verano impávido.

Quiero para mi, y quiero para vos, un tiempo diferente, de los que se miden en sonrisas robustas, en rostros pálidos de sorpresa, en miradas a los ojos.. en sabores profundos, agradables, desagradables.
Un reloj de caminatas, lleno de lunas y soles, de raspones y picaduras, de pieles suaves como el refugio pétalos de una flor que te acuna en medio de la tempestad..

No quiero más que se estanque el reloj, en la espesa mar, y quedarme en silencio pensando en lo que habría sido de no ser que..

- Y a que hora vas a estar en tu casa?
- Siempre estuve ahi. Dentro de dos raspones me gustaría verte.

- Volvé temprano hijo!
- Mamá, nunca me fui, desde el ultima picadura de mosquito.

Desde el día en que las sonrisas pomposas de mis hermanos, me despertaron.. siento que no han pasado mas que una o dos lunas.. no mucho mas.. no mucho menos.
Sin embargo cuanto extraño la dulce sensación de esa ronda de comisuras en los labios. Cuanto extraño mirar a mi reloj de cosquillas, al que tiene las agujas de miel, exquisitas.. y ver que es el momento justo para salir a jugar.

Así las horas pasaran como más me gusta. No habrá que pedirle prestado al antiguo reloj un minuto más. ¡Por favor te lo ruego cruel enemigo, regalame un minuto mas antes que sea tarde!

Basta de minutos y segundos, milésimas y ese batallón de nada. ¡basta te lo ordeno!
Pulverisame si no te sirvo. Se que es lo único que deseas de mi:Que te sea útil.

Señor de cuerdas y engranajes: Bienvenido a mi corazón, donde te desarticularás como lo hacen las hojas al caer del árbol, como lo hace mi rostro al comprender ciertas cosas.. y aprenderás a caminar al son de los latidos de mi corazón y el suyo.

Bienvenido y gracias por cooperar.

sábado, 31 de diciembre de 2011

agujeronegro


Desde el hueco, caía a la profundidad todo lo que se acercaba, dejando vacío, silencio y una aridez que hardía en la piel como un rasguño.

Como en medio de un paisaje desierto, el hueco era tan grande como la garganta de un gigante, que entre sequedad y hastío, se deboraba los recuerdos mas lejanos, y cada partìcula de luz que asomaba se desavanecía ante tanta profundidad.

Saboreaba el metal amargo que se fundía y caia como hilos de miel negra hacia su interior. Jamás se escuchaba el sonido de los objetos al caer, que escualidos llegaban desintegrados al nucleo de lo que fuera aquel gigante.

Desde lejos parecìa la herida de algún ser, un dios, o quizás, la explosión de una estrella. Un asteroide sumergido en la carne de un planeta fragil como la exitencia.

La infinitud del silencio, semejaba al grito de un cerdo, un humano, desesperado, cayendo desde lo màs alto de la montaña, sin nada a lo que sujetarse.

La perdida total de la fe. La aniquilación de lo que alguna vez sentí mas propio y sin embargo se coagulaba en mi la herida màs antigua de todas, esa sencación de estar escindidos, disociados, alejados del caliz, de nuestro templo, nuestra madre..

Cada vez me alejo más en este viaje sin destino, y a lo lejos veo la herida que se abre como una flor en la noche, esperando que el gran dedo que se posa en la llaga como un ave que llega al nido, remueva la herida.

Hasta que al fin llegue el dia en que el sol salga entre las cáscaras, cicatrices del huevo que aún nadie conocio, como un hijo, un sol nuevo que llega en la mañana. Derramando rojo en los mares, en el cielo, en las casas, las barcas, los hombres, las bestias, todas.

miércoles, 21 de diciembre de 2011



El tiempo pasa, los días corren como ríos en la inmensidad de un universo del cual poco sabemos. Pero al mirarnos las manos, nos recordamos, vemos esos mismos ríos surcando nuestra piel. Estamos acá. Sonriendo, llorando, amando, cantando. Llegamos a la vida, como atraidos por el canto de la Tierra, y somos despojados de ella, en el momento que menos imaginamos, y seguramente el más oportuno. Seguimos dando vuelta en una rueda, que no se detiene. El cielo cambia todo el tiempo, tu  rostro no es el mismo que ayer, tus pensamientos siguen un ritmo, pero cambian como las estaciones, las hojas de los arboles caen, alfombran el suelo del gran a arbol, y luego, se preparan para nacer los pequeños retoños, que serán acariciados por el viento.
Contemplar, escuchar, escucharnos, son el alimento para crecer por dentro. Es la comida que más apetece a los espíritus que buscan el camino de la luz. Sin embargo nadie nos enseña. No hay una escuela para la vida, sino la vida misma, y sus infinitos caminos. Cada mañana el sol brilla rojo en el horizonte, y siempre es un cuadro diferente. Cada instante sucede algo nuevo. Todo el tiempo crecen los árboles infinitos de la conciencia humana, y es ahi donde nos encontramos nosotros. Vagabundos, en la inmensidad de un espacio-tiempo, entre fractales de energía que estamos intentando comprender desde el principio. Y el universo se las ingenia, para hacer caer lo que ya no tiene razón de ser en nuestros días. Y cada vez veo más gente en las plazas del alma. Y no es casual, que cada vez sienta más corazón latiendo. Recordandonos los rostros. Te miro y se que te conozco, desde siempre.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Castillo


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Nube Casa


Pez

sábado, 8 de octubre de 2011

Viajeros.


No conocíamos el pasado ni el futuro. Así eras en aquel entonces. Un viajero. Un sin destino. La barca nos dejo solos en medio de tanto mar. De la taza de café que era un océano, los aromas que un navegante jamás hubiera imaginado, guardaste entre tus recuerdos. Con eso basta. La matriz de lo creado muta. No hay manzana que morder. Es tiempo de recorrer las infinitas ojeras del tiempo. Dejarse llevar por las bisagras de la realidad que creemos compartir. Es justo ahí donde el agua tiene sabor a miel. ¿Alguien supo donde quedo la mitad de lo que estamos buscando? Eso que nos pertenece, eso que nos apetece. Nos arrojamos como fruta del árbol al correr del tiempo, a la música, a la emoción, al arte, la guerra, a un Dios, a una pelusa que se ve por reflejo de una piedra incandescente llamada sol, desde los ojos de unos seres que creen que crean. "Maduramos" hasta pudrirnos en el silencio de la tierra. Y en ella una sonrisa lejana se pierde como fugaz entre las rocas sensibles. Que es lo que nos invita cada vez? A arrojarnos sin temor al fluir de las horas, al danzar de los vientos. Entre tanto caminamos descalzos fundiendo nuestras raíces, creando mareas dulces que son la pausa en movimiento. Dime de donde vienes y te diré que siempre has estado acá. No me creas cuando hablo pues mis palabras no son las palabras que quiero decir. Este no es el mundo que ves. Este maravilloso ir sin saber si se va si se viene si se fue. ¡Antítesis destruyeme! Soy la vieja piel de antaño y es momento de abonar tu suelo. Riegame y quizás mañana sea un sol en este jardín de la galaxia que creas mientras suspiras. Los dioses sin forma se retuercen pidiendo por la libertad de ser, y cuando ya son, ruegan ser destruidos por alguna fuerza. Quien desespera recordara que camina en la rueda del hamster mirando a la caja estúpida. Quizás pasen una programación mas interesante que tu propia vida. Y te pica el ojo y nadie se dio cuenta que en el se desarrollaba la más feroz de las batallas. Para que nos hipnotizas? Si siempre hicimos lo que deseabas. Hoy marcho bajo una lluvia torrencial de souvenires sin distracción, me devociona el camino que tiene corazón. Corazón que renace entre los días como un niño o una flor. Como el color de la pena al pasar. Las luces resplandecen y su nitidez nos refleja la oscuridad como si fuese un recuerdo de muerte sobre el mantel. Y mil células nuevas van recreando el instante como en un teatro repitiendo la misma función cuantas veces sea necesario para dar "el gran salto". Deja de gruñirle a tu sombra guardián de un sin fin de ilusiones replegadas en la inmensidad de sonrisas inhertes. Eres la trampa que nos hizo parte. Como un error. Una magnolia, o un grano de arroz. Te mimetizas con la forma de lo inesperado. Subyaces en cada uno y no te hayas donde vas. Nada mas que dejar de decir. Ya no habrá mas lo que nunca hubo aquí. Sea paz en tu pecho y de él se expandan los colores mas intensos. Que seas el nuevo mar. Que te agigantes sin saber que lo haces. Que te quedes entre los "adultos" como si se hubiesen olvidado de vos. Recordando que no estás solo.

martes, 2 de agosto de 2011

Medular

La médula es la médula. Nada como la médula.
Profundo sobre la corteza del tiempo se haya la médula. No es un oasis, un cañaberal, ni una ninfa desvelada, ni un reloj distraído mirando al cielo.
Nada como la médula del tiempo, ese durazno eterno. Su tunel acorazado, sus intrincados recovecos, su camino al carozo. Su inquietud. Su latir. Su pausa, su pulso, su vida, su muerte. Ese viento fresco.
La médula es la médula. Nada como la médula. La modulación de su música, el color de su canto. La pronunciación de la palabra médula, me sabe dulce, me save tersa. Decir médula me llena la boca de plumas, las alas de labios, y me vuelvo oscuro por fuera y me toma un fuego por dentro.
La médula es la médula. Nada como la médula.
Cuanta médula hay dentro de los túbulos que no parecen tener nada. Y cuánta médula hay gritando a tu alrededor, siempre en silencio. Nadie la ve y nadie la vió. Y te grito a la cara. Y te escondes como un caracol. Le tienes miedo al silencio.
La médula es la médula. Nada como la médula.

miércoles, 20 de julio de 2011

Escritos de un hombre con miedos

Estos dos texto son de hace unos años ya.. y por alguna razòn no los podía compartir, pero al encontrarlos nuevamente, me recordé sintiendo y quise compartirlos

"
Y que hay si yo también me siento preso. Me siento ciego.
Y que hay si aun también siento el dolor de las cadenas en mi cuello.
Debo ocultar a caso mis dolores? Debo mentirle a mis días?
Para que? a que llegaré diciendome que ha nacido el nuevo día,
Si en mi aun siguen lastimándome las esquilas de un pasado.
Cuan basto es el ser, imperio que solo tiene elegidos.
Imperio que no acepta la renguera de los pobres.
El dolor de los que lloran sin saber porque lo hacen pues, el imperio nuevamente renace en tu ser, recordándote lo frágil que eres en la adversidad de un mundo que te lleva colgado de sus tobillos,hacia ningún lugar, hacia ninguna parte.
Como defender lo que es nuestro? lo que realmente, brilla en mis ojos, en los ojos de este ser que se duele.
No se consigue nada al enfrentarse con enormes elefantes de metal, que solo aprendieron a zapatear.
Cuan dolorosa la existencia de los hombres que mueren sin saber que renacerán.
"

"

Simplemente los veo correr desde aqui, chocarse entre si y salir disparados,
agruparse y desagruparse, ebullir, congelarse.

Simplemente los veo correr desde ahi, mientras me impulso,
despreocupado, pues se que cuando mas de uno son los que bullen,
menos me duele el frío congelador.

Y donde está el padre de este hijo eterno,
éste hijo que corre disperso en su multifacetismo,
Que es todo sin ser nada.
Descalso en las planicies de un universo montañoso.

Luego te hundes y sales a flote,
luego caes y te levantas.
Te colocas en el medio,
y ni si quiera estás ahí.

Grites o cayes.
Has muerto en la agonía sincrónica de los egos,
preocupados por no conocer,
la energía que corresponde a pegar el alarido.

Todos bajo el sol, debajo del sol.
Soy el gran titiritero.
Drama, comedia, YO elijo.
Y a veces lo olvido.
"